Don Mendo
Anteayer me acordé de una gran obra de teatro que representamos varios de la pandilla y yo en el colegio, en segundo de BUP: La Venganza de Don Mendo, de Pedro Muñoz Seca (1918). Hay una versión cinematográfica (1961)bastante graciosa, que dirige y protagoniza el gran Fernando Fernán Gómez.

Bueno, pues para los de Santiago o los que los conocen, actuábamos Salvador, Pedro, Puñal, Peixe, Alfonso, Guillermo, Errazquin y yo. Yo era Don Mendo, porque nadie quiso aprenderse el papel (era, con diferencia, el más largo). Salva hacía de Magdalena, Punch de la criada de Magdalena, y Pedro de Don Pero, que protagonizaba conmigo un gran duelo dialéctico, seguido de otro de espadas (super cutres; una era de plástico y estaba rota, pegada con esparadrapo...). Lo pasamos muy bien preparándola, aunque luego la representación delante de todas las clases salió bastante mal, porque no se nos oía y se hacía bastante larga. Pero bueno, fue un momento mítico.
Me acordé anteayer porque estábamos Yoli y yo en Sagunto, y eran fiestas, con un mercadillo medieval y toda la pesca. Y me acordé del glorioso pasaje de las siete y media, del que aún me acuerdo de casi todo. Qué grandes recuerdos. Y vaya crack, el amigo Muñoz Seca.

Bueno, pues para los de Santiago o los que los conocen, actuábamos Salvador, Pedro, Puñal, Peixe, Alfonso, Guillermo, Errazquin y yo. Yo era Don Mendo, porque nadie quiso aprenderse el papel (era, con diferencia, el más largo). Salva hacía de Magdalena, Punch de la criada de Magdalena, y Pedro de Don Pero, que protagonizaba conmigo un gran duelo dialéctico, seguido de otro de espadas (super cutres; una era de plástico y estaba rota, pegada con esparadrapo...). Lo pasamos muy bien preparándola, aunque luego la representación delante de todas las clases salió bastante mal, porque no se nos oía y se hacía bastante larga. Pero bueno, fue un momento mítico.
Me acordé anteayer porque estábamos Yoli y yo en Sagunto, y eran fiestas, con un mercadillo medieval y toda la pesca. Y me acordé del glorioso pasaje de las siete y media, del que aún me acuerdo de casi todo. Qué grandes recuerdos. Y vaya crack, el amigo Muñoz Seca.



